Reforma integral de una vivienda que se encuentra totalmente desfasada y muy compartimentada, para convertirse en vivienda habitual de una pareja joven. En este proyecto, una vez más, intentamos optimizar al máximo el espacio, y eliminar las zonas de circulación.
Incluso el hall, espacio que habitualmente suele estar algo desaprovechado, en este caso pasa a tener doble función de lavandería. Sacamos este elemento del espacio de cocina, para no mezclar dos usos que cada vez intentamos que estén más diferenciados. A su vez, se realiza un gran portón de madera de roble y vidrio, con tres posiciones que se desliza para cerrar ambos espacios o bien dejarlos abiertos en función de las necesidades del momento.
Para calefactar la vivienda, se opta por suelo radiante revestido con azulejo porcelánico imitación madera.


















